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Primavera Cero, en el Museo de la Sierra Gorda

Primavera 0 es una canción del grupo argentino Soda Stereo, y así es como Rafael Aper Ontiveros decidió llamar a la exposición que presenta en la Galería Abelardo Ávila del Museo Histórico de la Sierra Gorda,  y en donde permanecerá hasta el 16 de julio.

En Primavera cero, el artista comparte seis piezas que produjo durante una residencia de una semana en la Sierra Gorda, además de una selección de obra reciente.

“Es importante para mí regresar a Jalpan, yo iba a restaurar la iglesia de aquí en 2002, pero como soy de los chicos malos me mandaron a Tancoyol por siete meses y ahí aprendí a hablar con las urracas, para  mí es importante”, dijo Aper al presentar su obra.

Rafael Ontiveros es un artista queretano, autodidacta, con una creciente presencia en galerías y museos de talla internacional y en el mercado de arte.

Aper comenzó su historia en el graffiti y ha llevado sus ideas a la pintura, ilustración y cerámica. Fue seleccionado en la VII de la Bienal Internacional de Arte de Beijing, que se realizó en 2017 en Beijing, China; además ha colaborado con su obra para libros, como El perro de Oventic de Armando Vega-Gil.

Con Diegorose, Aper también se convirtió en galerista y en el principal promotor del trabajo de amigos y colegas queretanos.

“Su propuesta es una mezcla de seres ficticios, elementos de la cultura popular mexicana, y la estética urbana contemporánea. Sus murales y grafitis a menudo presentan personajes coloridos, a veces con temática animal, también utiliza patrones y diseños geométricos para crear una estética propia. Además, sus obras suelen tener historias, como si una trama profunda estuviera detrás de los personajes, en otras se asoma un mensaje social o político, lo que le ha ganado el reconocimiento en la escena del arte emergente”, escribió Oliver Herring en el texto de sala.

En los inicios de la pandemia, Aper se instaló en la Ciudad de México, pero en un nuevo movimiento llegó a Jalpan y ahí encontró una inspiración más natural y alejada de la gran urbe. Durante su estancia en la Sierra Gorda,  el artista queretano se sumergió en la belleza del paisaje y los sonidos de la naturaleza, lo que lo llevó a crear una serie de pinturas que se muestran en esta exposición.

En la exposición Primavera cero, “el artista muestra su habilidad para combinar la estética urbana con la belleza natural. A través de sus pinturas, Aper crea un diálogo emocionante entre lo urbano y lo rural, y nos invita a reflexionar sobre cómo podemos encontrar un equilibrio entre ellos, en nuestra propia vida”, agrega Herring.